La disfunción mandibular o trastorno temporomandibular (TTM) afecta la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. Puede causar dolor, dificultad para masticar, chasquidos y dolores de cabeza. Se trata con férulas, fisioterapia, medicamentos, técnicas de relajación y, en casos avanzados, con cirugía o inyecciones de Botox o esteroides.